Nemedjäh

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domingo, agosto 14, 2005

NINTENDO TV

show de Super Mario Bros

¡Hey paisanos! este es el show de Super Mario bros!

Ta,tan,tan,ta,tan,taan...Do the Mario!
Swing your arms from side to side.
Come on, it's time to go.
Do the Mario!
Take one step, and then again.
Let's do the Mario, all together now!
You got it!
It's the Mario!
Do the Mario!...

Recuperando parte de la nostalgia televisiva del anterior post y aprovechando que tenía ganas de postear algo relacionado con los videojuegos (en breve confío en colgar aquí algún artículo) no puedo evitar hablar acerca del más popular, a la par que memorable, fruto de la relación de Nintendo con la pequeña pantalla, y que me aspen si no consiguieron vender la NES como churros.

Había un tiempo en el que los concursos eran emitidos por la noche y las tardes pertenecían al público infantil-juvenil y no sólo eso, sino que ese público lo flipaba, pues había donde elegir ¿qué querías una serie de un cuerpo especial de policía con habilidades, armas raras y nombres rimbombantes? pues tenías Cops ¿que querías batallas entre guerreros de la carretera con cascos de diseño y unos vehículos acojonantes? pues toma ración de Mask...y ya ni hablamos de los Transformers, G.I.Joe y la Liga de la Justicia (perdón, Superfriends).

Pero Nintendo y su revolucionaria traga-cartuchos habían venido también para quedarse y extender la semilla y multiplicarse, como bien dejaron claro al legarnos las series animadas de sus personajes y, más aún, presentadas por su buque fontanero insignia en carne, hueso y bigote, como nos ocupa ahora.
Hablar de las distintas series de Nintendo daría para varios artículos, y los habrá porque bien lo merecen, pues es difícil olvidar al propio Mario, Zelda y, por supuesto, la genial serie del Capitán N. Queda dicho, así que ahora nos dedicaremos al gran show de Super Mario Bros (!!).

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Nuestro querido show empezaba con una cabecera en la que el propio Mario cantaba la canción (que introduce este post) con la música del propio juego; al contrario que el resto de italoamericanos, Mario renegaba de su legado operístico para alcanzar unas tesituras de voz más cercanas a Lemmy Kilmister, y es que los fontaneros son tíos duros.
Pues bien, pasado el momento casposo de la introducción (que también cerraba el programa), empezaba lo bueno, y no me refiero a los dibujos, sino a la trama de acción real de Mario y Luigi que pronto se impusieron a la animación y, aunque no estuviera exenta de caspa, por supuesto, contaba con varios puntos a favor.

Para empezar, había que contar con un Mario decente así que ¿a quién podríamos colocar para interpretar a un fontanero italoamericano, duro, bigotudo y experto en pisotear literalmente a sus enemigos? pues bien hicieron en elegir al luchador de lucha libre Capitán Lou Albano, gran pisoteador de lóbulos de oreja.
Siempre me cayó bien Lou, un tío que se cruzó ostias como panes con grandes de la talla de Roddy Piper, Enterrador, Big Boss Man (el Poli Loco) y Jake the Snake, consiguiendo derrotar a algunos de ellos y manteniendo un gran nivel; quizás el Enterrador hubiera debido perdonarle el anortajamiento por el magnífico combate que libró contra él, por cuestión de honor de guerrero.

Lou Albano

A este punto a favor hay que sumarle los artistas invitados, que cada día era distinto y por su plató desfilaron gente como Magic Johnson, Cindy Lauper, Sonny Trinidad, Ernie Hudson (en su papel de Winston, el cazafantasmas negro) y, posiblemente debido a la presencia de Lou Albano (y más a nuestro favor) luchadores de la WWF invitados como el propio Roddy Piper (el Gaitero, que acude a los hermanos Mario para que le reparen la gaita) y el Sargento Slaughter.

¿Tan buenas eran las tramas? pues no mucho que digamos, de hecho eran muy cutres pero claro, los invitados molaban y, además, seguro que de hacerse algo así por aquí los invitados serían Fernando Tejero y El Canto del Loco cada cinco programas (y Joaquín Sabina cada 6). Al menos allí teníamos a Mario, en buen horario y en una época en que nuestros sueños eran en 8 bits y los sueños húmedos en 16.
Y de las series animadas, ya hablaremos.

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